lunes 30 de noviembre de 2009

InFeliz Navidad

Ya ha llegado Diciembre, final de ciclo y con él la Navidad, época de fiesta, de sobreactuación, de excesos. Hay que ser feliz a la fuerza y desearlo a todos, sin límites; eso sí, en tiempo y forma adecuada, luego.. qué más da.

Tiempos de luces, comilonas, villancicos, enternecedores mensajes (lo subliminal en este caso sería de agradecer) y regalos, muchos regalos.

¿Qué demonios, con perdón, se celebra? Pues, oficialmente, ni más ni menos que el nacimiento de Cristo, Jesucristo. Para la iglesia católica el Hijo de Dios, para otros un gran profeta, para la mayoría del mundo académico un predicador judío y, para algunos, alguien que nunca existió.

Todo lo que conocemos de Cristo es por medio de los evangelios sinópticos, son 4, los escritos por Marcos, Juan, Mateo y Lucas y, de los cuatro, sólo en 2 de ellos se menciona su nacimiento, en los de Mateo y Lucas. Todos ellos escritos de 30 a 50 años tras la muerte de Él.

Y estos difieren sustancialmente; Mateo cuenta que María y José viven en Belén, donde nace Cristo, mientras que Lucas narra que ambos vivían en Nazaret, huyendo a Belén con motivo del censo de Augusto. ¿La fecha de nacimiento? Pues ninguno de los dos evangelistas aportan alguna, no se conoce. La propia Enciclopedia Católica nos dice que "La fecha exacta del nacimiento de Jesucrito es totalmente desconocida". Eso sí, cuando Cristo nace "había pastores en la misma Región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño" (Lucas 2,8).

Es evidente que no nace el 25 de diciembre. Siguiendo con la Enciclopedia Católica, versión electrónica, se nos dice que "La conocida fiesta solar del Natalis Invicti, celebrada el 25 de diciembre, ejerció una fuerte influencia sobre la fecha navideña". Se trata pues, de una tradición pagana, asimilada por el cristianimo en los momentos claves de rediseño del mismo. Se materializa hacia el año 386 en Antioquía, cuando Juan Crisóstomo animó a unir la celebración de la fecha del nacimiento de Cristo (¿?) con la fecha del 25 de diciembre. Se trata pues de una "inventio" al estilo de otras, me viene a la memoria la predicación de Santiago en Hispania, pero que carece de efectos tan productivos.

Durante la Edad Media es festejada esta fecha discretamente, aparecen los villancicos y poco más. El origen, lejano en las formas, del modo sobreactuado con que hoy es "celebrada" la Navidad no es tan lejana, proviene del siglo XIX: el árbol de navidad originario de zonas germanas, los villancicos (recuperados y casi todos ellos creados ahora) y, a medidados de siglo, empiezan a utilizarse las tarjetas de felicitación.

Hoy, mejor dicho, desde hace buenos años, las navidades son una aberración. Me duele utilizar este término pero no puedo retractarme. Deshumanizados, más rotos que nunca los lazos tradicionales en la familia, sin necesidades primarias que atender y tecnificados hasta la médula, la Bestia, el gran macrófago, ha dado cuenta del "inventio" inicial.

En un proceso de fagocitosis ejemplar ha sido capaz de asimilar y destruir la finalidad del montaje inicial. El macrófago segrega unas sustancias (pseudópodos) que engloban a los microorganismos para, luego, ser engullidos. Nosotros hemos sido englobados por un pseudópodo llamado "blues de Navidad" o "depresión blanca"; una desestabilización emocional, de euforia o depresión (ligera en la mayor parte de los casos) que nos conduce, inexorablemente, al consumismo salvaje como mecanismo de autodefensa.

Y es que estamos ante lo que percibimos como un final de ciclo. La vida no suele ser maravillosa (creo que el mismo Andrés Montes lo sabía). Las expectativas individuales no se suelen cumplir, se producen ausencias de seres queridos, problemas familiares..

El mensaje de "dar y recibir" ha mutado y ahora, habiendo perdido el sentido de lo que significan estas palabras (el lenguaje sistemáticamente es vaciado de contenido), éstas han sido comercializadas para que hagamos a otros o nos hagan otros o nos hagamos a nosotros mismos, costosos regalos que, en la mayoría de los casos, no nos podemos permitir. Es época de CONSUMO.

La Bestia ha podido con la invención de la Navidad. Urge identificar y desarmar a la Bestia.

1 comentarios:

  1. Hay que acabar con la Navidad, para no alimentar a la Bestia

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